sábado, 28 de junio de 2008

ENTREVISTA AL PROFESOR REALIZADO

Me siento feliz de presentarles a la profesora María Angélica Collao y digo feliz porque sin conocerla, me traspasó su inmensa alegría y satisfacción en el ejercicio de su profesión. Esta foto fue tomada en su sala del 2º básico del colegio Mar Abierto de Valparaíso.

A modo de introducción: las preguntas a aplicar fueron trabajadas en grupo. Personalmente le incorporé algunas preguntas que a mi me interesaban y que tienen relación con el tipo de profesora que quiero ser.


Fecha de realización de la entrevista: 23 de Junio de 2008

Lugar donde se realiza la entrevista: Colegio Mar Abierto Cerro Alegre Valparaíso

1.- Preguntas del área Personal

  • Datos del entrevistado:
  • Historia del profesor antes de serlo.
  • ¿Cómo influye su profesión en su vida personal?


2.- Preguntas del área Vocacional

· ¿Cómo surge en usted la idea de elegir la pedagogía como profesión?

· ¿Alguien influyó en su vocación?

· ¿Su familia la apoyo en su decisión?

· ¿Alguna vez se ha cuestionado su vocación?


3.- Preguntas del área Académica

  • ¿Dónde estudió pedagogía y por qué eligió esa institución?
  • ¿Qué áreas de estudio considera son importantes para el desarrollo de esta profesión?
  • ¿Recuerda algún profesor que haya sido significativo para usted en el período de su formación profesional?
  • ¿Qué recuerdos tiene de su período académico?
  • ¿Qué tipo de alumno considera usted que fue durante su período académico y de que manera influye en su desempeño profesional?


4.-Preguntas del área Profesional

  • Años de servicio y en qué tipo de instituciones.
  • ¿Ha realizado cursos de perfeccionamiento?
  • ¿Qué filosofía utiliza en su desempeño profesional?
  • ¿Cuáles son los métodos que utiliza para captar la atención de sus alumnos?
  • ¿Qué aspectos de la educación actual son diferentes a los que usted se enfrentó en sus primeros años de ejercicio de la docencia?
  • ¿Cuáles son las características deseables que debiera tener todo profesor?
  • ¿Qué factores dificultan el aprendizaje en los niños(as)?
  • Ventajas y desventajas del ejercicio de su profesión.
  • ¿Siente que se ha desarrollado profesionalmente?


5.-Pregunta final

· ¿Qué mensaje nos podría entregar a los alumnos en formación?


SINTESIS DE LA ENTREVISTA


Conocí a esta profesora por intermedio de una amiga a la cuál le conté que tenía que entrevistar a una profesora que se sintiera realizada en su profesión y que eso lo demostrara en su trabajo. De inmediato mi amiga me dijo: “habla con la tía María Angélica, ella es muy buena”. Su percepción respecto de esa profesora me basto para saber que esa era la persona que debía entrevistar.

De ahí vino el contacto. Acordamos el día y la hora en que yo iría al colegio donde trabaja. La primera cita no resultó, debido a que su gremio estaba en paro y ella (que no se sumó a las movilizaciones) tuvo que reemplazar a sus colegas en otros cursos. Para el segundo encuentro las cosas resultaron mejor.

Llegué puntualmente a las 16:00 hrs y ella me esperaba en los pasillos del colegio Mar Abierto. La encontré muy risueña y me saludó amablemente invitándome a pasar a su sala que corresponde a la del 2º básico, curso del cual es la profesora jefe.

Le expliqué en qué consistía esta entrevista y aceptó que grabará y tomará fotos, lamentando que los niños no estuvieran en clases para haberlos incorporado.

Comenzamos a hablar de su vida antes de ser profesora. La “tía”(como la llaman en el colegio) María Angélica Collao, es la mayor de cuatro hermanos. Proviene del sector de Limonares y hasta hoy vive en ese lugar. Siempre estudió en escuelas públicas. La enseñanza básica la curso en su localidad y la enseñanza media la realizó en el Liceo de Niñas de Viña del Mar.

Me cuenta que egresó muy joven de 4º medio a los 16 años y que ante el fallecimiento repentino de su padre, su estado emocional no le permitió rendir una buena prueba de aptitud académica por lo que ese año no pudo ingresar a la Universidad. Al año siguiente vuelve a rendir la prueba, quedando en Pedagogía.

El por qué eligió esa carrera tiene relación con que ella siempre jugó a ser profesora. Me cuenta que para las vacaciones de invierno, como no podían salir por el frío y la lluvia, se quedaban en casa con sus hermanos jugando a la escuela y ella hacia de la profesora. Pero ¿por qué le gustaba ser la profesora? Ella cree que se debe a que en su población habían muchos vecinos que eran profesores. Se acuerda de un matrimonio de profesores que tenían a cargo un grupo juvenil de la parroquia y realizaban actividades con los jóvenes de la población. O quizás se debe a que tuvo un profesor de matemáticas, el señor Maureira, que castigaba con golpes de regla en los dedos, a los niños que se portaban mal o no cumplían con las tareas. A ese profesor nunca lo ha olvidado. Me dice que hasta el día de hoy lo ve y no puede dejar de recordar la manera en que los “corregía”. Entonces inconscientemente pensó querer ser profesora para nunca tratar de esa manera a un niño.

El querer estudiar pedagogía no fue del agrado de su familia, en especial su madre, que por ser muy autoritaria le buscó otros trabajos insistiéndole en que dejará esa carrera porque le pagarían muy poco y pasaría rabias con los niños y sus familias. María Angélica se ríe y me dice: “razón tenía mi madre, pero fue más fuerte mi vocación”.

Ingresa a estudiar en la Upla porque consideró que era lo mejor que había en cuanto a Educación y la posibilidad de estudiar fuera de Valparaíso la descartó por tener que acompañar a su madre y hermanos.

Esa vocación la fue alimentando con cada práctica que realizó en su periodo de formación y una vez que se desempeña laboralmente como profesora se da cuenta que realmente es lo que desea realizar. Sin embargo igual han existido momentos en que se ha cuestionado esa vocación, momentos en los que siente que ya no tiene la misma energía para trabajar con niños pequeños, o cuando siente que no está lo suficiente con su familia. “Yo pasaba hasta el fin de semana en la escuela preparando material”, pero una vez que se casó y tuvo hijos sus prioridades cambiaron.

María Angélica recuerda con mucho agrado sus años de estudio en la Universidad pero reconoce que le prepararon mucho en la teoría y al enfrentarse a la realidad las cosas fueron muy diferentes, incluso siente que los ramos que tuvo no le sirvieron de mucho. De las asignaturas que tuvo destaca Psicología del Desarrollo y “uno que no recuerdo como se llamaba” pero que le ayudó en la preparación del material y planificación de sus clases.

En cuanto a su rendimiento, se consideraba una alumna responsable y de nota 5 ya que le costaba estudiar debido a sus responsabilidades en el hogar. En ese tiempo, dice “uno no sólo era estudiante, tenía otros deberes no como ahora que los niños aparte de estudiar no hacen nada más”. El ser una alumna responsable se refleja en su trabajo. María Angélica se preocupa de responder a las exigencias laborales, aunque muchas veces, eso le ha significado dedicar más tiempo al trabajo que a la familia. Recuerda que dejó su anterior trabajo porque eran tantas las exigencias que se les pedían a los profesores que la única manera de cumplirlas era trabajando los fines de semana.

Laboralmente se ha desempeñado en diversos tipos de instituciones: escuelas públicas, colegios particulares/subvencionados y colegios particulares. Los cambios de instituciones han sido de su responsabilidad. Siempre motivada por sus ganas de hacer cosas nuevas, de sentirse activa y creadora ha buscado colegios que tuvieran relación con su manera de pensar la pedagogía, si bien las razones económicas han sido determinantes, los proyectos educativos de cada institución no dejan de ser considerados. Destaca su experiencia en un colegio particular de Viña del Mar. Recuerda que las exigencias del director eran tantas que terminaron agotándola. “Trabajé 16 años en ese sistema…” ;“…al ser particular los apoderados exigían lo mejor de lo mejor…”; “…era tantas las actividades que se tenían que aplicar a los niños…” ; “…tanto para los profesores como para los niños…era muy agotador…”

En cuanto a cursos de perfeccionamiento a realizado cursos a distancia, se ha perfeccionado en el área de la computación, y realizó un seminario de fomento a la lectura. Lo que me llama la atención es que todos estos cursos los ha tomado por iniciativa propia, pues siente que es necesario estar actualizándose constantemente.

Le pregunto por alguna filosofía especial en su desempeño laboral y más que filosofía ella me dice que, por su condición de “creyente”, todos los días se encomienda a Dios y le pide que todo salga bien. Junto con esto siempre empieza el día de muy buen humor: “A mi me gusta pasarlo bien y no andar amargada”. Para captar la atención de los niños recurre a diferentes estrategias: como cambiar su tono de voz y asustarlos, cambiar de posición las sillas y mesas, “un día están en grupo, al otro un puro círculo”, también le gusta hacer actividades fuera de la sala “…a mi el encierro me aburre…” , “…vamos al patio, debajo de un árbol, salimos del colegio…”. En este aspecto reconoce una diferencia entre sus años de estudiante y los estudiantes de ahora, pues “…a uno la dejaban ahí y ahí se quedaba…”, “… los niños de ahora son más cuestionadores, todo te preguntan, todo se lo tienen que explicar, no se dejan pasar a llevar…”.

A María Angélica le gusta que los niños tengan esa característica sobre todo el de no dejarse pasar a llevar. Vuelve a recordar al profesor de matemáticas y me afirma que “…nos pegaban y nos pegaban y uno no podía decir nada…”;”…yo jamás tocaría a uno de mis niños…”

Al finalizar hace una reflexión respecto a las características deseables que debe tener un profesor y para ella lo importante primero es saber escuchar a los niños, darles el espacio que necesitan para expresarse dentro de un clima de respeto. Destaca que se les debe tratar con amor y hacer del estudio y la escuela algo motivante, sobre todo en los primeros años “…uno no saca nada con asustarlo en el primer año…”; “…hay que darles ánimo y no espantarlos…” ;“…qué les queda para el resto de sus años…”

Como mensaje final me habla de la vocación de entrega en esta profesión. “…Uno entrega mucho a los niños y por mucha plata que tenga un colegio o que tengan los apoderados, las carencias afectivas son muy grandes y ahí está el profesor…” Recalca que está profesión no es como otra, en que los resultados se ven de manera más inmediata. Hace la comparación con un arquitecto que puede ver de manera concreta una obra por él diseñada, pero en el caso de los profesores “…uno nunca ve realmente los frutos que da nuestra obra…”

Debo reconocer que estas últimas palabras me emocionaron bastante y no supe que decir, sólo me quedó agradecerle la gentileza de haber aceptado esta entrevista.

Al retirarme, me di cuenta que mi amiga no se equivocó en su recomendación… la “tía” Maria Angélica es una profesora realizada en su profesión.


CONCLUSIONES de la ENTREVISTA

De la realización de esta entrevista me gustaría destacar 4 aspectos que para mi fueron importantes:

1. la importancia que han tenido los profesores en nuestra vida.

Todos, en mayor o menor medida, guardamos recuerdos de nuestros primeros años de estudiante. Aquellas experiencias para algunos han sido motivo de inspiración, entendiendo lo trascendental que puede llegar a ser un profesor en la vida de un niño (a). El tiempo que un niño(a) pasa al lado de su profesor(a) es significativamente mayor en comparación con el contacto que tiene con otros profesionales. El profesor se transforma en un modelo a seguir por eso no me es ajeno que en nuestra infancia uno de los juegos favoritos era ser profesora. Pero también existe lo contrario, es decir, que una mala experiencia (como fue la de la profesora María Angélica) tenga tanto significado para el niño que su deseo es poder enmendar esos errores que cometen los profesores y la manera de hacerlo es llegando a ser profesores que trabajen en base al buen trato con sus alumnos.

2. la posibilidad, que cada profesor tiene, de incorporarse o desenvolverse en el proyecto educativo que más le acomode de acuerdo a sus principios como persona y como profesional.

Es fundamental hacer lo que a uno le gusta y ejercer la profesión en un lugar que brinde posibilidades reales del ejercicio de la profesión. Si tenemos claro el por qué de nuestra vocación/profesión; el tipo de profesor que queremos ser; lo que implica la labor educativa, etc, tenemos necesariamente que buscar el proyecto educativo que me permita desarrollar estas convicciones, de lo contrario, puedo hacer de mi profesión una desmotivación constante sin sentido de mi acción, inmovilizarme, estancarme.

3. la importancia de desarrollar permanentemente estrategias para motivar a los alumnos en su proceso educativo.

Los niños son presente y somos los adultos los que vemos los beneficios futuros de la educación. El niño(a) más que por una opción, asiste al colegio por una obligación por una imposición, transformando los estudios en algo no deseado, no querido. De ahí la importancia que tiene que el profesor utilice estrategias que capten la atención de los alumnos, que motive en el niño (a) la curiosidad y el deseo por aprender. Considerar las características propias de la infancia adecuando a ellas los contenidos de las asignaturas. Los niños están deseosos de jugar, de correr, de explorar, de gritar, de liberar energías. Es lo que vemos en los recreos, lo primero que hacen los niños al salir de sus salas es ponerse a correr y gritar. Por debemos dar espacio para estas acciones de modo de preparar el camino para introducir las materias.

El tiempo que logra estar concentrado y en silencio un niño es menor en comparación con un adulto, esto también debemos tener en cuenta a fin de no cansarlos y agotarlos con discursos y ejercicios.

4. el perfeccionamiento docente y actualización permanente de los conocimientos.

En una sociedad de constantes cambios el profesor necesita ir adquiriendo e incorporando nuevos conocimientos. Son parte de su proceso inacabado de formación, de la posibilidad que tiene de ir aprendiendo con la práctica, de darse cuenta de lo que necesita o de las debilidades que tiene. Los alumnos a los que me enfrente en los inicios de mi profesión serán muy diferentes a los que enseñaré transcurrido algunos años por eso debo ir actualizándome, debo estar informado y preparado.




lunes, 16 de junio de 2008

EVALUACION VIRTUAL TEXTO DE PAULO FREIRE "EL GRITO MANSO"


"Hay una relación indudable entre las condiciones materiales y nuestras condiciones mentales, espirituales y éticas…"acerquemos a los niños y niñas a lugares donde la naturaleza sea fuente de nuestra inspiración, donde puedan hacerla parte de sus vidas.(en esta foto estamos con un grupo de niños y niñas del Centro Infanto Juvenil de Ovalle, realizando una actividad en la plaza de la ciudad de Ovalle)




Comparto con Paulo Freire lo enriquecedor que es participar del momento pedagógico que nos brinda el recreo: ¡los niños están echando su alma afuera, sus miedos, rabias, alegrías y deseos! (en esta foto están algunos de los integrantes del Centro Cultural "La Mandrágora" realizando actividades recreativas con alumnos de una escuela en el sector de Achupallas)


COMENTARIO Y ANALISIS PERSONAL EN RELACION AL TEXTO

El significado que para mi representa el texto dice relación con la importancia que tiene valorar nuestra intervención en la formación de los niños y niñas en el ámbito escolar. Cuando digo valorar, no me refiero a que sean otros los que valoren mi labor como educadora, lo que quiero decir es que sean los propios profesores quienes tomen conciencia de su rol en la sociedad. Si bien, debiera ser la familia el agente educador principal, responsable de transmitir valores morales y éticos a sus hijos e hijas, nuestra realidad social como país nos da cuenta de que en muchos casos esto no sucede. Es ahí dónde cobra importancia la intervención del profesor(a), transformándose en un modelo a seguir, como diría Pablo Freire: “tenemos que educar a través del ejemplo”. Pero debemos ser ejemplos buenos a seguir, debemos poseer cualidades fundamentales que nos permitan ser buenos profesores en todo sentido. Entendiendo que estás cualidades “no caen hechas del cielo” las debemos crear, desarrollar y cultivar en nuestro proceso de formación docente, no excluyendo de éste la práctica social, ya que es en este contexto donde puedo darme cuenta que tan coherente soy con lo que digo. Si nos reconocemos como seres inacabados, inconclusos, en proceso, tenemos la posibilidad de conocer de aprender y de cambiar. Considerando que la tarea educativa es seria, ética y responsable, es posible realizarla si se cuenta con profesores(as) que sean serios, éticos y responsables. De ahí la importancia de detenerse, preguntarnos, cuestionarnos en todo momento del para quién, por qué, para qué y cómo de nuestra labor educativa y en la medida que le demos respuesta a estas interrogantes estaremos valorando nuestro rol como educadores y educadoras.

Me gustaría destacar lo enriquecedor que fue para mi descubrir a Pablo Freire, no había tenido la oportunidad de leer algo de su obra y me pareció tan interesante que me anima a seguir en la búsqueda intelectual. Al tratar de sintetizar lo fundamental de este texto, quería abarcar todas las ideas que de el se desprenden por encontrar que todas representan nuestra realidad educativa. Destaco también la preocupación del autor por hacer que el conocimiento sea comprensible para todos, sus palabras sencillas, simples no simplistas, posibilitaron el entendimiento de sus ideas y dejaron en mi el sentimiento de esperanza del cambio, aquel sentimiento que hace que nuestra labor tenga sentido.

PLANTEAMIENTO DE PREGUNTAS

1.-¿Cómo promover desde la escuela la búsqueda de conocimiento?

Lo primero que debemos tener en cuenta son las características de los niños y niñas. Debemos saber que de acuerdo a sus características físicas y psicológicas, los niños(as) se comportan de una manera diferente a los adultos. Por naturaleza los niños y niñas son seres curiosos, que se interesan por descubrir, explorar y eso lo hacen a través de la movilidad física antes que la intelectual. Considerando esto se deben implementar modificaciones en el espacio y tiempo pedagógico. Es antinatural, a mi juicio, pretender que los alumnos permanezcan más tiempo sentados que en movimiento. Se debiera adecuar a esta característica el aprendizaje. Los profesores de educación básica deberían relacionarse más con sus alumnos a través del juego, utilizándolo como una herramienta educativa.

Lo segundo a tener en cuenta son los intereses de los niños y niñas de acuerdo a su edad. Recuerdo los temas que me hicieron investigar en la escuela, pero ninguno de ellos me interesaba por lo que mi búsqueda se limitó más bien a cumplir con lo requerido. Sé que los profesores deben enseñar ciertos contenidos curriculares, en el caso de los trabajo de investigación, el objetivo es que los alumnos investiguen, consulten, entrevisten pero si el tema que deben trabajar es ajeno a sus intereses no hay curiosidad por el tema, no hay movilidad.

2.- ¿Debemos establecer límites al interior del aula?

Es necesario poder transmitir a los niños y niñas las ventajas que tiene poder trabajar en un ambiente de convivencia sana y agradable. El niño (a) debe comprender que en la escuela como en la vida no se puede hacer cualquier cosa, porque se vive en sociedad y esto implica reglas que hay que respetar. Recordemos que la libertad no significa hacer lo que quiera. También es necesario comunicar que estas reglas no son arbitrarias, sino que están fundadas en el cuidado y respeto por el otro. Debemos promover y fomentar el derecho de los niños(as) de expresarse pero hacerlo de manera responsable sin ofender, discriminar o insultar al otro. Lo importante es que los límites no sean un fin en si mismo, sino que estén dentro de un proceso de aprendizaje.

3.-¿Cómo podemos fomentar y promover el cuidado del espacio pedagógico?

Si bien el Estado es responsable de procurar espacios pedagógicos adecuados, la realidad nos muestra que contando con ellos, la acción de los propios niños(as) los vuelve deplorables.

En una conversación de curso, una compañera nos contó de cómo habían rayado una muralla recién pintada alumnos de su escuela. ¿Por qué sucede esto? Considero que estas acciones no deben ser observadas solamente como un acto de rebeldía o violencia de parte de los alumnos. Como lo traté en mi 2º artículo de análisis, sólo vemos la “punta del iceberg”, pero no nos detenemos en conocer las emociones que llevaron al niño a realizar esa acción.

El que los niños(as) cuiden sus materiales, su entorno educativo, su sala de clases se dará en la medida en que ellos hagan suyo ese espacio, se apropien de él. Uno cuida sus cosas en la medida que le cuesta tenerlas, que ha trabajado para ello y que reconoce que es mejor esta situación material y no otra. De esta manera, si se le permite al niño intervenir en su espacio de trabajo, pintarlo, decorarlo, cambiar de posición las sillas, por ejemplo, se hará responsable de ese espacio y cuidará que otros también lo hagan.

Muchas veces he visto que en las escuelas tratan de poner árboles o hacer jardines que no fructifican mucho. Esto pasa porque lamentablemente los niños no están acostumbrados a convivir en espacios donde la naturaleza les muestre sus bondades, para ello es necesario trasladar la actividad a esos espacios, de modo que los niños puedan vivir la experiencia y encontrar la diferencia.




jueves, 5 de junio de 2008

TERCER ARTÍCULO DE ANÁLISIS PERSONAL


Cambiar la institución educativa para formar en valores(1)

Juan Samaniego

Las palabras breves

“Ha sonado el timbre de inicio de semana. Es lunes y por tanto, los jóvenes estudiantes se apuran y se forman en columnas, en el patio principal de la institución, para cantar el Himno y escuchar unas palabras breves del habitual minuto cívico.

Han cantado el Himno y se aprestan a escuchar las palabras breves. Ellas llegan cargadas de mensajes referidos a valores: “debemos ser solidarios... respetuosos, amigos del orden y la honestidad... debemos respetarnos unos a otros, ser buenos estudiantes, bien presentados y participar con entusiasmo para que nuestra institución contribuya a tener un país mejor....”

Mientras escuchan, uno que otro alumno se pregunta sobre el pelo largo que les obligaron a cortarse, sobre el profesor con quien no se aprende nada y que sigue inamovible año tras año, sobre el reglamento de estudiantes elaborado por todos menos con participación de los estudiantes. Y lo que es peor, posiblemente algún estudiante recuerda al compañero expulsado que cuestionó una decisión del consejo directivo y que nunca tuvo la oportunidad para decir su verdad....

Al rato, terminan las palabras breves y todos los estudiantes se dirigen a sus aulas, no sin reconocer, en silencio, la tremenda distancia entre aquellas palabras breves que acababan de escuchar y la vida cotidiana en la institución”.

El conjunto de reflexiones que se sugieren en este trabajo, dan cuenta justamente de esta terrible distancia entre la retórica sobre los valores y la organización y vida escolares, en muchas de nuestras instituciones educativas y, a partir de ello, se propone la necesidad de generar cambios sustanciales en la organización, toma de decisiones y clima de una institución para hacer viable un proyecto de formación en valores.

Proyecto de sociedad y formación en valores

El debate pedagógico de los últimos años sobre las finalidades de la educación, ha considerado la urgente necesidad de incorporar en el currículo escolar la formación y práctica en valores. Tal proposición se ha argumentado en la imperiosa contribución que las instituciones educativas deben dar a la problemática social, en la cual los derechos y prácticas de convivencia fundadas en el respeto y la equidad, se yerguen únicamente como buenos propósitos.

Diversas experiencias sobre currículo y formación en valores en los últimos años, han generado importantes lecciones que dan cuenta de i) los límites de la formación en valores reducida a discursos de corte ético y moralizador, que no se expresan efectivamente en la vida cotidiana de la institución educativa, y ii) la estrecha vinculación entre formación en valores y proyecto de sociedad y vida pública y privada que se busca construir.

A partir de dichas lecciones, podemos afirmar que la formación en valores que un sistema educativo promueve no es relevante si carece de un norte que señale el modelo de sociedad que se quiere construir. No es, por tanto, una suerte de “eje transversal” -como se diría ahora- que promulga valores “neutros” o principios éticos universales, que pueden ejercerse de manera individual, sin la presencia de un “otro”. Formar en valores conlleva un conjunto de prácticas y contenidos éticos y filosóficos que dan cuenta de modelos de relación entre individuos que interactúan y participan en un espacio social determinado.

Desde esta perspectiva, la formación en valores es un ejercicio permanente de concreción en la cotidaneidad de la “sociedad que queremos”. Educar en valores tiene que ver, por tanto, con aquel tipo de aprendizaje humano que permite apreciar valores, es decir, incorporar prácticas y actitudes que den paso al cumplimiento de derechos y responsabilidades de las personas. En otro sentido, que favorezcan la construcción y profundización de la democracia.

La formación en valores en sociedades como las latinoamericanas, tiene relevancia en la medida en que contribuye a fortalecer la construcción de un proyecto nacional que amplíe el proceso de democratización de la esfera de las relaciones políticas, en las que el individuo es tomado en consideración en su papel de ciudadano, a la esfera de las relaciones sociales, donde el individuo es tomado en consideración en su diversidad de papeles y status específicos como padre, madre, hijo , cónyuge, empresario, trabajador(2) .

Una propuesta de formación en valores, por tanto, guarda estrecha relación con distintas maneras de concebir la construcción de la democracia, tanto en las esferas públicas como privadas de las personas.

Formación en valores y escuela

La relevancia de una propuesta de formación en valores se expresa en las maneras como ésta concibe y promueve una suerte de “transición” de un sistema fundado únicamente en la democratización de la vida pública a otro que toque las puertas de la vida privada. En este sentido, un proyecto orientado a democratizar la sociedad pasa fundamentalmente por la familia y la escuela.

A nuestro criterio, dos son los obstáculos que debe enfrentar una propuesta de formación en valores en una institución educativa para contribuir a democratizar la esfera de la vida privada y cotidiana de las personas: el no reconocimiento del otro como igual y diferente y la no aceptación de la norma como reguladora de la convivencia social.

Desde esta perspectiva, la formación en valores supera la enseñanza discursiva y se sitúa en la promoción y creación de espacios educativos que estimulen el ejercicio de relaciones de convivencia basadas en el “respeto al otro” y en la construcción colectiva de normas.

Dicha enseñanza discursiva de valores suele expresarse en la cotidianeidad escolar como piezas retóricas de corte moralizador que no se compadecen con formas represivas, no participativas y degradantes de las propias expresiones culturales de los niños, niñas y jóvenes estudiantes, que caracterizan buena parte de la vida escolar y colegial.

El eje fundamental de una propuesta de formación en valores no puede ser, por lo tanto, la ampliación de formas y medios para difundir un discurso sobre valores sin suscitar cambios concretos en la estructura y vida de una institución educativa para posibilitar vivencias reales que permitan interiorizar valores.

Construcción del clima institucional

Buena parte de los sistemas educativos han acumulado históricamente un conjunto de deficiencias en la formación académica de niños y jóvenes. Dramática distancia entre calidad y equidad, contenidos irrelevantes, limitaciones en el desarrollo del pensamiento, ausencia de propuestas de los jóvenes en los escenarios públicos, son algunas de las expresiones de los graves problemas que acusa la educación.

La exacerbada centralización de decisiones, entre otras causas, ha debilitado la capacidad de gestión y toma de decisiones de las propias instituciones educativas, lo cual ha devenido en estructuras, normas y prácticas institucionales atentatorias a la formación integral de niños y jóvenes y al ejercicio de derechos, base fundamental de una propuesta de formación en valores.

En efecto, en buena parte de instituciones educativas, el ejercicio del poder de la autoridad de directivos y maestros se sustenta más en prácticas represivas e intolerantes -que generan miedo y cumplimiento “formal” en los alumnos- que en la interiorización de la importancia del cumplimiento de la norma, como base fundamental de la construcción de la democracia.

Al respecto, la norma que verdaderamente está interiorizada, no solamente enseña lo que hay que hacer sino también porqué hay que hacerlo. En ese momento, la construcción colectiva de normas adquiere un sentido pedagógico.

Tamaño propósito demanda necesariamente la generación de un clima institucional que estime la individualidad, respete las diferencias y forje identidad generacional, como pilares para la construcción de la democracia.

Si el clima de una institución educativa se expresa en las formas de relación interpersonal y de mediación de conflictos entre directivos, maestros y alumnos, y en las maneras como se definen y se ejercen las normas que regulan dichas relaciones, la formación en valores requiere de espacios, procesos y prácticas donde la mediación positiva de conflictos, la participación en la construcción de normas y la no discriminación por ningún tipo de motivos, constituyan el clima de una institución educativa.

Los valores más allá de preceptos morales

La formación en valores en una institución educativa integra varios aspectos. No se circunscribe -como se ha dicho- a la retórica desde la perspectiva del adulto, sino que integra propósitos y acciones para difundir información crítica, de interacción con procesos sociales concretos vinculados con la problemática particular de la niñez y juventud y el involucramiento de directivos, maestros y alumnos en la resolución de conflictos, que faciliten la asunción de actitudes de convivencia positiva, en todo momento y espacio de la vida escolar.

A nuestro parecer, los ámbitos temáticos que deben constituir los ejes de organización de una propuesta de formación en valores en escuelas y colegios podrían ser los siguientes: importancia de la individualidad y desarrollo de la autoestima; respeto por las diferencias, equidad de género y valoración de la identidad generacional. Dichos ámbitos temáticos se fundamentan en una triple perspectiva:

  • Acercar al niño y al joven a su propia complejidad y potencialidad individual y generacional;
  • valorar tal potencialidad a partir de un tratamiento metodológico que incorpore al niño y al joven como sujeto con derechos y responsabilidades, y
  • forjar valores de respeto a la individualidad, la diferencia, la diversidad y la identidad generacional, a partir de espacios concretos de participación y de estrategias pedagógicas que problematicen hechos concretos y estimulen en los estudiantes la reflexión sobre sus propias manifestaciones, responsabilidades, deseos y propuestas.

La construcción y formación en valores desde los referentes consustanciales al joven: su yo, su sexualidad, sus diferencias y manifestaciones generacionales, permite que dicha construcción se enriquezca y encarne en la propia dinámica de los jóvenes, en forma de respuestas a sus preocupaciones fundamentales.

Calidad de la educación como aspecto consustancial a la Formación en valores

La calidad de la educación está íntimamente relacionada con la capacidad de una institución para tomar decisiones en función de indicadores y resultados. Es muy común observar deficiencias en la enseñanza que no son enfrentadas por la carencia de estrategias de rendición de cuentas, entre otras. Desde esta perspectiva, un proyecto educativo que encamina a una institución a rendir cuentas y tomar decisiones de acuerdo a los resultados académicos y formativos que logra, constituye un mecanismo de fortalecimiento de la calidad de la educación, por cuanto, transparenta sus potencialidades y limitaciones.

Mejorar la calidad de la educación requiere de la capacidad de una institución educativa para generar condiciones que articulen la estructura, administración y organización a los fines pedagógicos y a los requerimientos de la formación en valores. Calidad de la educación es, por tanto, un aspecto consustancial de la formación en valores.

A partir de lo señalado, entendemos la formación en valores como aprender a convivir y reconocerse a sí mismo y al “otro” como portador derechos y responsabilidades y a interiorizar la importancia del cumplimiento de la norma como reguladora de la vida democrática. Tal aprendizaje es la construcción individual y social de un proyecto de vida y de comportamiento ético y ciudadano.

El Proyecto Educativo Institucional fundado en valores

Los graves problemas que acusa la educación han generado en el debate educativo, la necesidad de afrontarlos, entre otras, desde la perspectiva del mejoramiento de las condiciones de gestión y gerencia institucional. En tal contexto, se han desarrollado diversas propuestas que apuntan a fortalecer la gestión escolar, a través del diseño y aplicación de proyectos educativos institucionales.

En el contexto de lo señalado en este trabajo, consideramos que tanto los procesos curriculares en aula como las vivencias cotidianas al interior de una institución, deben articularse para lograr una educación en práctica de valores, más allá de la mera reflexión discursiva y generalizada sobre su importancia. Dicha articulación requiere, sobre todo, repensar la institución educativa. El diseño y puesta en marcha de un Proyecto Educativo Institucional fundado en valores es una herramienta idónea para repensar y cambiar la institución.

Desde esta perspectiva, El Proyecto Educativo Institucional define estrategias y mecanismos que garanticen la consecución de principios que, a nuestro entender, constituyen los claves para la formación en valores, de cara a la construcción de la democracia y la participación. Algunos de dichos principios son los siguientes:

Respecto a normas institucionales y participación:

  • La construcción colectiva de normas entre maestros, alumnos, directivos y padres de familia, fortalece la actitud de cumplimiento frente a éstas.
  • Los niños y jóvenes requieren participar en distintos niveles y ámbitos de decisión y responsabilidad. Tal ejercicio de participación forja valores éticos y ciudadanos. La participación tiene un carácter progresivo, de acuerdo a las condiciones de madurez del niño y el joven.
  • Las instancias de decisión deben integrarse con equidad de género.

En cuanto relaciones entre actores y transparencia:

  • La formación de valores es el propósito sustancial de la resolución de conflictos. Cuando se los resuelve sin atender a dicho propósito, se generan prácticas más cercanas al anti-valor.
  • La práctica pedagógica en aula es el espacio fundamental de valoración de las diferencias físicas, actitudinales, de pensamiento y cultura de los estudiantes.
  • El espacio físico de una institución debe ser utilizado para promover igualdad de oportunidades y sentido de co-responsabilidad.
  • La institución que mejora la calidad de sus servicios educativos, toma decisiones curriculares, de organización y de estímulos, de acuerdo a los niveles de logro que alcanzan sus estudiantes.
  • Mejorar la calidad de la educación requiere de procedimientos transparentes en procesos de evaluación y toma de decisiones.

Estrategias de un proyecto educativo fundado en valores

El Proyecto Educativo Institucional, además de principios, define las estrategias y sus mecanismos de implantación para consolidar un clima institucional adecuado para la formación en valores. A nuestro juicio, las estrategias que define una institución deberían propender al logro de indicadores como los siguientes:

Ámbitos de estrategia

Ejemplos de indicadores de clima institucional en el aula

Organización institucional y participación de actores.

a. El maestro genera consensos con los alumnos sobre las actividades de aprendizaje que se instrumentan.

b. El curso tiene una directiva elegida democráticamente, que rinde cuentas y asume críticas.

c. Los alumnos participan en procesos de autoevaluación disciplinaria.

Definición y aplicación de normas.

a. Los alumnos participan en la definición de normas de relación, de cumplimiento de tareas y de autoevaluación académica, de acuerdo a sus condiciones etáreas.

b. El incumplimiento de normas genera sanciones previamente establecidas.

c. El maestro cumple con las normas que rigen en la institución.

d. Las normas y prácticas de relaciones en el aula valoran las diferencias que existen entre unos y otros.

e. Las sanciones no atentan contra la autoestima de los alumnos.

Toma de decisiones y resolución de conflictos.

a. Los maestros resuelven conflictos de acuerdo a normas establecidas y al carácter formativo de asumir consecuencias. Hay mediación de conflictos.

b. Los alumnos aprenden a resolver conflictos respetando los derechos de toda persona. Asumen positivamente la importancia de cumplir las normas.

c. Las evaluaciones académicas expresan lo que realmente saben los alumnos.

Transparencia y difusión de resultados

a. El aula es un espacio que estimula la consecución de logros establecidos. Los estudiantes tienen conciencia de los resultados que logran.

Ámbitos de estrategia

Ejemplos de indicadores de clima institucional fuera del aula

Organización institucional y participación de actores.

a. En las instancias de dirección institucional tienen espacios de participación los alumnos y padres de familia.

b. En las instancias de dirección institucional hay participación equitativa de género.

c. Los procesos administrativos se subordinan a los requerimientos pedagógicos.

Definición y aplicación de normas.

a. Las normas que define la institución no atentan contra las expresiones particulares y culturales de los jóvenes.

b. La institución revisa y evalúa con frecuencia el sentido de sus normas y reglamentos.

Toma de decisiones y resolución de conflictos.

a. El uso de los espacios físicos de la institución propicia equidad de género.

b. Maestros, directivos y alumnos aprenden a resolver conflictos sin apelar a condiciones jerárquicas. El diálogo suplanta a cualquier forma de maltrato.

Transparencia y difusión de logros

a. La institución difunde resultados académicos de inicio y finalización del período escolar, entre sus alumnos y padres de familia.

b. Las decisiones institucionales sobre los docentes se toman de acuerdo a logros visibles de aprendizaje.

Digamos, por último que todo proyecto de formación en valores requiere de un esfuerzo honesto y creativo de maestros, alumnos y padres de familia por revisar las prácticas institucionales, su estructura, organización y procedimientos, y ponerlos al servicio de la práctica de valores.

No bastan las palabras breves con que suelen iniciarse los minutos cívicos, no basta la retórica de corte moral con las que solemos cansar a los estudiantes. Es necesario cambiar las instituciones, volverlas forjadoras de participación, de respeto y de valoración por toda expresión de identidad y diferencias individuales y grupales. Volverlas, en suma, generadoras de un clima que posibilite el ejercicio de valores en lo cotidiano, en las aulas, los patios, en las instancias de decisión. Instituciones que cambian para transformarse en espacios protectores de derechos y responsabilidades de niños, jóvenes, maestros y padres de familia. Instituciones, en suma, que aportan de manera sustancial a la construcción de un proyecto de sociedad que cree en la democracia.

Notas

(1) Ponencia presentada en el Encuentro Internacional de Educación en Valores, Universidad Andina – OEI, enero del 2001.

(2) García, Mauricio, Familia, escuela y democracia: los pilares de la participación de los niños y adolescentes, en Derecho a Tener Derechos, 1999, Montevideo: UNICEF, IIN.

Fuente: Artículo publicado en la página www.oei.es/valores2/samaniego.htm

Análisis Personal del Tercer Artículo

El mejoramiento de la convivencia escolar, de las relaciones entre los alumnos y profesores y la incorporación de las familias en la vida escolar, se asumen como necesarias en los establecimientos que imparten educación primaria y secundaria en nuestro país. Esto dada las características que actualmente presenta el clima escolar: de poco respeto por el otro, poca solidaridad, falta de participación, perdida de autoridad, incumplimiento de normas establecidas. Si bien los profesores realizan acciones que contribuyan al desarrollo de un clima escolar favorable, estas acciones aisladas no tendrán mayor repercusión en la vida cotidiana de la escuela, pues como lo explica Samaniego, al realizar solo una “enseñanza discursiva” no se generan cambios sustanciales.

La propuesta del autor es diseñar y poner en marcha un Proyecto Educativo Institucional fundado en valores, entendiendo la formación en valores como aquel proceso educativo que enseñe al individuo a convivir en un marco de derechos y responsabilidades, en donde la internalización del cumplimiento de normas regule la vida escolar.

De la idea anterior se desprenden, a mi juicio, dos áreas de trabajo fundamentales en el quehacer educativo fundado en valores:

1.- La promoción del ejercicio y goce responsable de los Derechos del Niño

2.- La co-construcción de normas

El primer punto hace referencia a la importancia de desarrollar en los establecimientos prácticas que promuevan el ejercicio de los derechos de los niños. Realizar actividades escolares en las que se promueva “el respeto, no importando cual sea la religión, color de piel, condición física o lugar de procedencia”. Promover en los niños y niñas “el derecho a decir lo que siento y pienso”; “el derecho a jugar y divertirme en un ambiente sano y feliz”.[1]

Cuando se habla de prácticas que promuevan el ejercicio de los derechos, involucra a todos los agentes que intervienen en el proceso educativo, es decir, profesores, alumnos, auxiliares, directivos y familia. El fomentar, por ejemplo, el respeto por el otro es independiente de la relación establecida (profesor-alumno, director-profesor, familia-profesor, profesor-auxiliar, etc), pero lo que en la realidad observamos, en gran número de establecimientos, es el ejercicio de relaciones de autoritarismo y represión, que solo contribuyen al acrecentamiento de climas hostiles al interior de los establecimientos.

De acuerdo a lo propuesto por Carl Rogers en su teoría de la “no directividad”, él se realiza una pregunta fundamental: “Si la creación de una atmósfera de aceptación, comprensión y respeto es la base más eficaz para facilitar el aprendizaje llamado terapia, ¿no podría ser también la base del aprendizaje llamado educación?”[2]

Es necesario que desde los profesores se generen actitudes de respeto hacia sus alumnos. ¿Cuántos de nosotros no hemos sido testigos de situaciones de vulneración de derechos, de falta de respeto, de discriminación de parte de los profesores?. Los apodos, gritos, descalificaciones están presentes al interior de nuestras aulas y no precisamente de parte de los alumnos. A esto apunta Samaniego con la construcción de un clima escolar fundado en valores.

En relación al punto nº2 , es necesario tener en cuenta que para favorecer el cumplimiento de normas, estas deben estar internalizadas. Como lo tratamos en el primer artículo de análisis, de poco sirve que el niño adecue su conducta frente a una posible sanción y por miedo a ella. Lo que verdaderamente importa es que el niño aprenda porque debe comportarse de cierta manera y para que este aprendizaje sea posible, debe incorporarse en la construcción de reglamentos o normas la participación de los niños (as) y sus respectivas familias. Con esto hacemos énfasis en el Principio Socializador que tiene la educación, pues como diría José Luis Castillejos: “la educación debe hacerle comprender al hombre que puede y debe participar democráticamente en la vida de la colectividad y que de esta forma le es posible mejorar o empeorar la sociedad”.[3]

Es importante considerar que la incorporación de las familias y los niños en la construcción de normas, permite que éstas no sean sinónimo de castigo. No se trata de castigar a quien no las cumple. Las normas deben tener un carácter formativo, que le permitan al niño relacionarse con los demás en un clima de respeto y grata convivencia.

Tomando en cuenta que es necesario implementar estrategias que mejoren el actual clima escolar predominante en muchas escuelas de nuestro país, debemos considerar la propuesta de cambio y transformación de la institución educativa que nos propone Juan Samaniego, una institución fundada en valores.


[1] Folleto informativo relacionado con los “Derechos del Niño”. Material entregado en disertación de grupo Nº4. Filosofía de la Educación, Junio de 2008.

[2] Castillejo, José Luis: Nuevas perspectivas en las ciencias de la educación. Cap.III, Pág 94.

[3] Castillejo, José Luis: Op.cit.: pág 74.

RUBRICAS/PUNTOS

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1

Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios)

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Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado)


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3

La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis.

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4

Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía)

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Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo)


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6

Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a.

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7

Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto.

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8

Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc.

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9

Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado.

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En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión.

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Suma parcial de puntos de cada columna:

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16

30

Mi suma total de puntos, según la suma parcial anterior, es de…46.…puntos.

La nota de mi autoevaluación es: 6.4

La nota se obtiene multiplicando el puntaje total por 0.14

(Ej.: 50 ptos. Por 0.14 = 7.0)